Si podéis realizar alguna actividad deportiva familiar, no lo dudéis, es lo que más gratificaciones os reportará. Pasaréis más tiempo con vuestras hijas e hijos y disfrutaréis de la actividad en grado superlativo ya que vuestra mente estará en modo “on” al relax y disfrute, y en modo “off” a la preocupación. Solo os tendréis que preocupar de elegir vuestra ropa deportiva favorita.

Como lo normal es que las actividades deportivas sean separadas, Lively Woman os ruega tengáis presentes los siguientes consejos:

Diálogo constante y diario pero sin ser agobiantes. Si sois pesadas redundará negativamente en la información proveniente de vuestr@s hij@s.

Leer e informarse sobre el tema es muy importante. La mejor manera de vencer a tu enemigo es conociéndolo. Vosotras tendréis que ser psicólogas además de madres. Si vivís en pareja, hacer que ellos se impliquen y compenetraros.

Al menor atisbo de cambio de comportamiento: actitud hostil, aislamiento, tristeza, ausencia mental como si estuvieran en otra galaxia cuando les habláis, falta de concentración fuera de lo normal en el estudio,  deberes sin realizar, mentiras escolares … darle prioridad absoluta hasta aseguraros que la causa del cambio de actitud nada tiene que ver con una situación de acoso.

Si la situación se ha corregido, no significa necesariamente que no haya habido ningún problema, éste puede existir pero por cualquier motivo ha cesado temporalmente. Nunca bajéis la guardia.

Tenéis que ser conscientes que desconocéis la habilidad y malicia del acosador, por tanto desconocéis el grado de implicación y lazos creados entre ese malnacido y vuestr@ hij@. Esto significa que ignoráis la carga del miedo y dolor que ést@ está soportando.

Si la situación no se corrige y va a más, algo pasa. Debéis ser cautas en vuestras conversaciones para sacar toda la información de valor posible. Nadie conoce a vuestr@s hij@s mejor que vosotras mismas. Estudiar la conversación a mantener y las preguntas sutiles a ir formulando para ir obteniendo la información que necesitáis.

Si es necesario consultar con profesionales en la materia. Si no disponéis de medios, cuando se vive en pareja suele dar buenos resultados la farsa del poli malo y poli bueno para que este último gane un extra de confianza y a solas con el/la menor pueda ahondar más en el tema y sonsacar la información que necesitáis para vuestra tranquilidad o tomar las decisiones correctas.

Cuidado con hacer una montaña de un grano de arena. La diferencia entre una fatalidad y una nimiedad es un mal paso. Los mayores errores que cometemos en nuestras vidas no es por culpa de lo que no sabemos sino por aquello que creemos saber pero que en realidad estamos equivocadas. Insistimos en la importancia de informarse y realizar consultas a profesionales. Os indicarán los pasos a seguir para cercioraros de la importancia del problema.

Es importante que, dentro de lo adecuado y posible, se inculque el sentido del deber acorde para la edad del niño o niña. Si vuestr@s hij@s no sufren acoso sexual pero pudieran ser testigos de lo que le está ocurriendo a otr@ niñ@ es importante que os lo cuenten. Vosotras desearíais lo mismo si la situación se invirtiera.

Según el COI, Comité Olímpico Internacional, el acosador sigue unas pautas de aproximación y captación de su víctima:

Selección de la víctima potencial

  1. Observar qué deportista es vulnerable.
  2. Buscar momentos para saber si puede ser una persona de confianza, discreta, que guarde los secretos.
  3. Comprobar que es una persona susceptible.
  4. Comenzar a hacerse amigo de ella.
  5. Ser agradable.

Ganarse su confianza y hacer amistad

  1. Hacerle sentir especial.
  2. Pasar tiempo con ella.
  3. Escucharla
  4. Ser constante.
  5. Establecer las condiciones mínimas para cada encuentro.
  6. Comenzar a negociar “tienes que hacer esto porque yo he hecho lo otro”.

Desarrollo del aislamiento y el control; construir la lealtad.

  1. Impedir a la niña estar con el resto de iguales o menospreciar otras amistades y apoyos de ésta.
  2. Restringir la confianza a su madre, su padre o personas tutoras, pero en ningún caso se le permite tener confianza con sus compañeras u otras personas.
  3. Ser incongruente y ambiguo al crear expectativas y actuar sin criterio a la hora de reprender o castigar a la deportista, generando dudas y ansiedad por no recibir la atención que necesita.
  4. Comprobar reiteradamente el compromiso y la lealtad de la deportista a través de preguntas e interrogatorios.

Inicio del abuso sexual y asegurarse el voto de silencio

  1. Incursión gradual en límites sexuales ambiguos.
  2. Si la deportista se resiste, engañarle diciendo “la última vez no te importó”.
  3. Pedirle que colabore: “me perteneces, es lo menos que puedes hacer”.
  4. Ofrecer protección: “no diré nada, es nuestro pequeño secreto”.
  5. Desacreditar a la víctima de forma que no tenga otra elección que permanecer en esa situación: “el resto no lo entenderá”, “nadie te creerá”.

Amenazar a la deportista: “si se lo cuentas a alguien te haré daño”, “haré daño a alguien que te importa”, “te echaré del equipo”.