Antes de leer este post, te recomendamos leas empezar a hacer deporte. Una vez que sepas la actividad deportiva que vas a realizar, conviértela en prioritaria.

El deporte, como cualquier otra actividad en nuestra vida, precisa tiempo para dedicar, por lo que tendremos que planificarnos para sacar tiempo de nuestra agenda.

Cada persona necesitará realizar más o menos esfuerzo para encontrar el tiempo necesario. Si ya dispones del tuyo, ponte tus leggins fitness y empieza cuanto antes a practicar tu actividad deportiva favorita.

Reorganiza tu Agenda

Examinemos nuestra agenda y el tiempo libre que nos queda tras cumplir con nuestras obligaciones, entre las que debemos incluir no solo el trabajo o estudio sino nuestro tiempo familiar, comidas y horas de sueño necesarias. El resto del tiempo lo gestionaremos de modo óptimo. Sé lo que estás pensando: ufff, si yo te contara …, entre esto, lo otro y lo de más allá no me queda tiempo ni para respirar. Falso, tienes tiempo para hacer deporte. Estamos seguras de ello.

Si tienes hij*s, dependiendo de su edad, intenta realizar actividades en las que puedas incluirl*s, ya que además de pasar más tiempo con ell*s, estarás transmitiéndoles el amor al deporte y mentalizándoles en la importancia de compartir el tiempo en familia de un modo divertido y saludable

Gestiona Mejor tu Tiempo

Hablar de la velocidad y multitud de tareas a realizar semanalmente es algo que vamos a obviar por la evidencia de las mismas.

Nos pondremos en el peor de los casos. Si trabajas, estudias y además tienes peques, puede resultarte imposible practicar deporte, pero querer es poder.

No nos cansaremos de repetirlo, primero conócete a ti misma. Cada persona es un mundo y los ritmos biológicos son diferentes. Hay personas que estudian mejor a primera hora de la mañana y otras a última hora de la noche. Para el deporte ocurre lo mismo, hay quien prefiere madrugar para practicarlo y hay quien prefiere las últimas horas de la tarde o principio de la noche.

Tus horas de trabajo no las puedas cambiar. Con respecto a las de estudio, confiamos en que ya sepas cuáles son las más beneficiosas para ti desde el punto de vista de asimilación de la información. Si tus horas de preferencia para estudiar son diferentes de las que te gustan para hacer deporte, estás de enhorabuena. En tus mejores horas de estudio da prioridad al estudio y desecha cualquier otra actividad que entre dentro de esa franja horaria. Dentro de las horas en las que te gustaría practicar deporte, seguro que parte de dicha franja se solapa con alguna de tus obligaciones.

Es importante que te planifiques de modo óptimo y que empieces a gestionar tu tiempo no por día sino por semana. De este modo habrá ciertas tareas que podrás unir en un mismo día para aprovechar otro día los huecos resultantes de no tenerlas que hacer.

Los japoneses denominan Heijunka a la función de eliminar los desniveles de carga de trabajo. Aunque se trata de un proceso diferente en forma y fondo, el objetivo es el mismo, optimizar el tiempo de personas, máquinas y herramientas para que no haya parada o lentitud por infrautilización ni por sobreutilización.

Focaliza tu atención

Alguien dijo una vez: trabaja cuando estés trabajando y juega cuando estés jugando, sólo así podrás llegar a ser feliz.

Centrándonos en el resultado de la actividad, si concentramos nuestra atención en lo que estamos haciendo, desarrollaremos más trabajo en menor cantidad de tiempo. Del mismo modo una vez transcurrido un periodo de tiempo, nuestra atención disminuirá. Dicho periodo dependerá del tipo de actividad que estemos realizando.

Si andas justa de tiempo, esto es muy importante ya que podrás intercambiar tareas. Cuando disminuya tu grado de atención en la que estás haciendo, puedes aprovechar tu descanso para realizar otra tarea que no requiera el mismo grado de concentración. A la vez de realizarla, te estarás relajando para que cuando acabes con ésta, vuelvas a la primera que habías dejado por falta de concentración.

Aprende a priorizar

Además de distribuir semanalmente nuestra carga de trabajo, hemos de aprender a separar aquello que nos aporta valor de lo que no. No perdamos tiempo en banalidades que no aporten nada. A su vez intentaremos puntuar del 1 al 5 todo aquello que realizamos en nuestro tiempo libre. Dicha puntuación ha de estar basada no solo en la satisfacción que nos produce lo que hacemos sino por lo que nos aporta desde el punto de vista personal, familiar, social y profesional.

Para convertir la práctica deportiva en importante, piensa en todo lo bueno que conseguirás dedicando tan solo unos minutos al día. Si no eres consciente de ello lee deporte en el sistema educativo (link).

El hábito de practicar deporte ya es tu primer logro. Sé constante y graba en tu mente algo muy importante: hacer deporte unos minutos al día no trastoca tu vida diaria ni te impide realizar el resto de tus actividades.

Ánimo y adelante, EMPIEZA A PRACTICAR DEPORTE, inclúyelo como prioridad en tu agenda personal.