Durante el desarrollo de nuestras actividades, nos sentamos en lugares públicos o en transportes cuyos asientos acaban de ser utilizados por personas que no conocemos. Desconocemos el grado de higiene y estado de salud de la inmensa mayoría de las personas que nos cruzamos en la vida.

La proporción de personas con bacterias patógenas depende de factores económicos y sociales, además de comportamientos y actitudes personales. Esto no significa que tengamos que convertirnos en hipocondríacxs llevando guantes de latex y pantalones todos los días y a todas horas. Sin embargo, sí debemos ser conscientes de que sí existe un riesgo, que aunque normalmente es mínimo, puede aumentar dependiendo de los lugares que frecuentemos y lo que compartamos.

Cuánta Ropa Llevar

Hay mujeres que a veces van sin ropa interior, incluso llevando faldas. Esto sí supone un riesgo evidente de contagio en ambas direcciones, recibir o depositar microorganismos en asientos.

Cuantas más barreras lleves, menos posibilidades existirá de adquirir algún tipo de microorganismo externo. En este sentido, llevando pantalones, medias y bragas, la posibilidad es nula. No se trata de parecer una cebolla. Procura siempre ir cómoda Aun así, hemos de evitar sentarnos en asientos visiblemente húmedos. La vida de los microorganismos está directamente vinculada a que existan unas condiciones de humedad, temperatura, etc. Las bacterias no suelen sobrevivir fuera de su nicho, sin embargo los tiempos de supervivencia variarán. Digamos que la inmensa mayoría mueren sin humedad.

Posibilidad de contagio

Le damos muchas vueltas a la cabeza ante la posibilidad de ser contagiados por compartir asientos públicos. Esta alerta aumenta y puede convertirse en psicosis durante el periodo estival debido al aumento de temperaturas. En el verano se suda más y se lleva menos ropa, lo que significa que el contacto del sudor con los asientos es continuo.

Has de saber que el sudor, por sí solo, es un antimicrobiano natural gracias a su contenido en sales. Las bacterias patógenas no sobreviven en este tipo de soluciones al no soportar la presión osmótica de las mismas. Aún así, no es agradable tocar o que nuestra piel esté en contacto con superficies con restos de sudor de personas desconocidas.

Todxs lxs profesionales consultados dicen lo mismo: la peligrosidad es prácticamente nula. La duda está motivada por el adverbio “prácticamente”. Con esto entendemos que existe una posibilidad remota de adquirir bacterias ajenas, pero remota significa que no es imposible.

Bacterias en Gimnasios

En el gym el sudor es lo más normal del mundo, en realidad podríamos decir que vamos a eso, a sudar, o al menos esa es la consecuencia del ejercicio, dependiendo de la intensidad del mismo y de un montón de factores que ya te explicamos en nuestro post “es bueno sudar”.

Estos centros deportivos suelen seguir unos comportamientos higiénicos saludables, aunque si observas ausencia de higiene, te recomendamos cambies de gym.

Ya te explicamos en nuestro post “llevar o no ropa interior en el deporte” los pros y los contras de esta práctica. Aquí añadimos que si no te gusta llevar ropa interior, haciendo cierto tipo de ejercicios tus mallas deportivas van a estar sometidas a estiramientos y torsiones que modifican el tamaño de los orificios del tejido. Te recomendamos que elijas mallas deportivas de buen gramaje. También es importante el tipo de punto empleado en su confección.