Este post se complementa con deporte en el sistema educativo. Sin embargo solo estamos exponiendo una exigua relación de los beneficios del deporte, ya que son tantos que daría para escribir multitud de libros.

Existen incontables estudios, muchos de ellos empíricos que demuestran sin lugar a duda las siguientes compensaciones del deporte:

Integración

Mejora nuestra predisposición a la interacción con otras personas, estimula nuestro desarrollo personal, mejora nuestra convivencia y favorece el respeto hacia los demás. Si el deporte es en parajes naturales nos inyecta una dosis extra de protección y defensa del medio ambiente. Todo lo que nos rodea de modo natural tomará una dimensión diferente en nuestra conciencia.

El deporte nos ayuda a integrarnos en todas las áreas y escenarios mediante el respeto y la comprensión.

Mejora la salud

La práctica de una actividad deportiva revertirá positivamente en nuestra salud física, mental y anímica.

Salud física

Los resultados físicos son los más fáciles de ver, que no por ello los más importantes. Dependiendo de nuestras metas físicas, los entrenamientos deberán dirigirse a trabajar y fortalecer las partes de nuestro cuerpo que nos hayamos marcado como objetivo, siendo muy importante ponerse en manos de un buen entrenador personal.

Cuando hacemos deporte con un objetivo generalizado experimentamos muchas mejoras físicas que no advertimos porque no prestamos atención a ellas.

Por resultados físicos no debemos entender exclusivamente modelar nuestro cuerpo sino muchos más, entre otros: disminución de la frecuencia cardíaca en reposo y aumento del flujo sanguíneo durante un esfuerzo, mejoras motrices, resistencia física, flexibilidad y movilidad de las articulaciones, aumento del tono y fuerza muscular, contribución a la adquisición de hábitos de vida saludables, mejora nuestro sistema inmunológico, fortalece la masa ósea, cartílagos ligamentos y tendones

Índice de masa corporal. IMC

El deporte nos ayuda a tonificar nuestros músculos, mantenernos en forma y estar dentro de los márgenes de nuestro peso correcto. Sin embargo, no hemos de obsesionarnos con los Kg.

Hacer deporte con el único fin de adelgazar es un error tan extendido como perjudicial. Practica deporte y destierra bajar peso como único objetivo. Mantenerte en tu peso adecuado es una de recompensas del deporte, pero no la conviertas en prioritaria ya que influirá negativamente en el resto de beneficios.

Conseguirás un mejor resultado, en lo que a peso correcto se refiere, cuando empieces a cuidar tu alimentación. Huye de la comida basura y aliméntate bien mediante una dieta variada en cantidad y calidad con el contenido calórico acorde a tu desgaste diario.

Dependiendo de nuestra etapa en la vida, varía el modo de calcular el IMC. En los niños hay que irse a los percentiles y para adultos la fórmula es IMC=peso (Kg) / altura2 (m). Si tu IMC <18,5 estás por debajo de tu peso saludable. Si 18,5 < IMC < 24,9 estás en la franja normal. Si 25 < IMC < 29,9 tienes sobrepeso. Si IMC > 30 tienes obesidad. Si IMC > 40 hablaríamos de obesidad mórbida.

Este método de cálculo del IMC no se usa para deportistas propiamente dichas ya que no diferencia entre grasa y masa muscular. Una deportista o culturista tendrá siempre sobrepeso si solo tenemos en cuenta el ratio peso/altura, sin embargo no tendrá los problemas de salud de una persona obesa.

Lo ideal es calcular la cantidad de grasa de nuestro cuerpo, que es la que nos ocasionará problemas de salud. Hemos localizado para ti esta calculadora de grasa corporal que consideramos bastante fiable.

Salud mental

Estudios científicos demuestran que el deporte activa la segregación de neurotransmisores (sustancias químicas que trabajan como mensajeros entre las neuronas) que contribuyen a una buena salud mental y a la sensación de felicidad y bienestar. Cabe destacar el aumento de capacidad de concentración, memoria, aprendizaje, calidad del sueño y descanso, razonamiento y gestión de situaciones de estrés.

Entre los neurotransmisores más destacados están:

  1. Dopamina: implicado en conductas adictivas y sensaciones placenteras. También regula la memoria, los proceso congnitivos del aprendizaje y la toma de decisiones
  2. Adrenalina (epinefrina). Influye en nuestras reacciones en situaciones de estrés y nos mantiene alerta y activados. Dentro de las funciones orgánicas influye en la presión arterial, ritmo respiratorio y dilatación de las pupilas.
  3. Noradrenalina (norepinefrina): influye en la motivación, ira y placer sexual. Un desajuste de este neurotransmisor potencia la posibilidad de padecer depresión y ansiedad.
  4. Serotonina: combate la depresión y el estrés. Influye positivamente en la digestión, regulación de la temperatura corporal, deseo sexual y regulación del ciclo sueño-vigilia.
  5. IGF-1: es doble mediador ya que impactando con el BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) aumentan nuestras capacidades de aprendizaje y memoria. Impactando con la hormona de crecimiento (GH) potencia el desarrollo físico, sobre todo en la etapa infantil contribuyendo a que el crecimiento sea óptimo.
  6. Acetilcolina: influye en la estimulación de los músculos, en el cambio de sueño a vigilia y en los procesos de memoria y asociación.
  7. Endorfinas: droga natural que produce sensación de placer y euforia. Promueven la calma, mejoran el humor, reducen el dolor, retrasan el envejecimiento y fortalecen el sistema inmunitario.
  8. Gaba: influye positivamente en la visión y regula la ansiedad.
  9. Glutamato: ejerce una influencia importante en la memoria y es considerado como el principal mediador de la información motora, sensorial, cognitiva, emocional. Por otro lado, su exceso es tóxico para las neuronas potenciando las posibilidades de sufrir epilepsia, derrame cerebral o ELA (esclerosis lateral amiotrófica).

Estado de ánimo

Como has podido leer en el apartado anterior, numerosos factores químicos indican que la práctica de cualquier actividad deportiva mejora tu estado anímico y produce un efecto relajante con respecto al resto de cuestiones que agobian tu vida diaria. Ayuda a recuperar los biorritmos y ciclos saludables de vigilia-sueño.

El deporte combate la ansiedad, estrés y depresión, enfermedades que contribuyen negativamente en tu salud y sistema inmunológico encontrándote más expuesta a enfermedades.

Estado físico y anímico van siempre de la mano. Es imposible separarlos. Un buen estado anímico revertirá positivamente en nuestro estado físico.

Ayuda a la consecución de objetivos personales

Solo por el hecho de tener una continuidad practicando deporte hará que te sientas capaz de superarte, que a su vez influirá en la autoestima y confianza en ti misma. Esto lo extrapolarás inconscientemente al resto de actividades no deportivas de tu vida diaria, personales o profesionales.

Constancia y disciplina

Son los dos factores esenciales para tener éxito en cualquier proyecto. La práctica del deporte afianza y aumenta ambos factores convirtiéndonos cada día en personas más constantes y disciplinadas, capaces de adquirir responsabilidades que conlleven priorización y gestión de tareas. La disciplina se hace más tangible cuando damos pasos que hasta ahora no habíamos podido, por ejemplo, tomando conciencia de todos aquellos hábitos que sabemos que son perjudiciales para nuestra salud pero que hasta ahora no habíamos sido capaces de desterrarlos.

Lamentablemente y a pesar de estos beneficios, son muy pocas las empresas que incluyen el deporte como actividades complementarias para su plantilla. España está muy por debajo de nuestros compañeros europeos.

Al parecer las empresas españolas consideran esta inversión como un pozo sin recompensa, aunque la realidad demuestre lo contrario. Muchas empresas europeas ya han apostado por el deporte, siendo conscientes que su plantilla dormirá mejor, será más positiva, disipará estrés y tensiones, gestionará mejor, desarrollará más trabajo de mejor calidad en menos tiempo, aumentará los lazos de confianza y mejorará el clima laboral.