Aunque seguro que ya lo sabes, hemos querido crear este post por si albergabas alguna duda al respecto. Tras leerlo comprenderás la gran importancia que tendrá para ti y tus objetivos deportivos practicar una actividad física en grupo.

Si es posible, elige siempre actividades que te pongan en contacto con más gente. Aún lo aconsejamos en mayor medida si tiendes a ser una persona solitaria. El deporte te ayudará de un modo natural y espontáneo a relacionarte con l*s demás.

Si tu agenda o lugar de residencia te impideN realizar actividades en grupo o en lugares donde más gente lo practique, procura elegir un lugar cercano y seguro donde realizarlas tú sola. Si tampoco dispones de esto último o tu tiempo es tan limitado que solo dispones de 15 minutos al día, prepárate una tabla para realizar ejercicios en casa. No te resultará difícil si lo planeas bien y te aportará muchos beneficios.

Importancia de la socialización

A nivel general la socialización son dos procesos, uno de la persona y otro de la sociedad. Son complementarios en su objetivo final pero diferentes en su origen, intereses y mecanismos de actuación.

Desde el punto de vista de la interacción, la socialización es “el proceso por el cual las personas, en su interacción con otras, desarrollan las maneras de pensar, sentir y actuar, que son esenciales para su participación eficaz en la sociedad”. Se trata de un proceso bidireccional. La persona recibe influencias del medio y a su vez también influye sobre éste.

También se puede entender la socialización como «El proceso por cuyo medio la persona aprende e interioriza, en el trascurso de su vida, los elementos socioculturales de su medio ambiente, los integra a la estructura de su personalidad bajo la influencia de experiencias y de agentes sociales significativos, y se adapta así al entorno social en cuyo seno debe vivir».

El porqué del grupo en una actividad física

La compañía implica interacción y relaciones interpersonales. De un modo genérico las relaciones interpersonales representan un valor incalculable para nuestro desarrollo personal. Estar en contacto con otras personas, mantener conversaciones independientemente de los temas a tratar, compartir sentimientos, experiencias, conocimientos y todo tipo de valores, nos aportan riqueza, sabiduría y bienestar.

La tecnología es nuestra aliada

Has de asociar el deporte a beneficios y diversión. Las redes sociales ofrecen un elevado potencial de integración permitiéndote la interacción con grupos de personas que se juntan para hacer deporte. Únete a aquellos que por cercanía puedan encajar en tus objetivos. Después intercambia información y conversa para saber qué tipos de actividades realizan, de este modo te unirás al que mejor se adapte a tus necesidades.

Cuando formas parte de un grupo de personas se fomentan valores tan importantes como los siguientes:

Confianza y aprendizaje

Nuestras relaciones inmediatas y más sólidas son las familiares. Con el paso de los años y nuestra constante integración social vamos interactuando con todo tipo de personas y ambientes.

No se trata de rechazar a las personas que tengan un punto de vista diferente ni de aceptar a las que compartan el nuestro. Siempre y cuando los valores esenciales sean indicativos de que estamos ante una buena persona, todo lo que compartamos será positivo independientemente de los puntos de vista.

Estar en contacto con más compañer*s de actividades te ofrece la posibilidad de empatizar, compartir y entender otros puntos de vista. Conocerás diferentes modos de afrontar distintos acontecimientos. Los compararás con los que tú empleas y seguro que de vez en cuando descubrirás nuevos modos más positivos y efectivos que los que tú venías empleando hasta ahora.  Alguien que comparte vivencias, situaciones, sentimientos y actitudes, está creando un vínculo de amistad, mediante el cual una persona se preocupa por otra de manera desinteresada y constante. Te sentirás parte integrante de un grupo en el que confías y que a su vez confía en ti.

Otro aspecto relevante es que aumentaremos nuestra confianza ante imprevistos o emergencias en las que podríamos necesitar ayuda.

Seguridad y solidaridad

Practicar deporte en grupo hará que te sientas más segura y consecuentemente relajada. Tu disfrute será máximo ya que se disiparán tus inquietudes y preocupaciones con respecto a la posibilidad de que se pudiera producir algún acontecimiento desagradable.

El compañerismo deportivo significa ayuda garantizada en caso de necesidad, no sólo en caso de emergencia sino en pequeñas cuestiones que podrían significar una incomodidad o molestia para ti misma. Has salido sin dinero y sin agua, seguro que alguna compañera te comprará un botellín para que te hidrates. La camiseta que llevas te resulta incómoda o no es transpirable, seguro que alguna compañera usa una bonita y cómoda informándote del precio y lugar de compra.

Para tus hij*s, hasta los 15 ó 16 años como mínimo, el deporte en compañía no solo es relevante sino imprescindible. Esencialmente significa seguridad para ell*s y tranquilidad para ti.

Respeto y tolerancia

El deporte nos enseña a respetar al resto de integrantes del grupo (acciones y opiniones) y por ende a ser respetad*s. Todo el mundo tiene roces y diferencias. A veces practicamos deporte con personas con las que también compartimos más tiempo semanal en otro tipo de actividades. Puede suceder que fuera del ámbito deportivo hayamos tenido una discusión que, dependiendo de la naturaleza e intensidad, sea causa de distanciamiento. El deporte es un atenuador de la lejanía, un facilitador de la confraternización, un medio de acercamiento y armonía que nos proporcionará una solución para reconducir nuestra amistad y generosidad, abriéndonos una puerta para poder entrar de nuevo en el espacio personal de la amistad.

Aprenderemos a tolerar, respetar la personalidad de las demás y evitar la dilación de problemas. El resto  del grupo hará de transmisor y promoverá el confort psicológico. Cada integrante del grupo es igual de importante. Habrá un objetivo que prevalezca sobre los demás, el deporte, es decir, recorrer el tiempo y distancia marcado por el grupo.

El deporte siempre abre puntos de vista menos subjetivos y más globales, empujándonos inconscientemente a decidir anteponiendo el interés del grupo al nuestro propio.

Afianza la constancia y disciplina

Cuando te integras en un grupo tendrás que respetar unos horarios, no quedando lugar para la procrastinación. Intentarás acudir a todas las citas deportivas semanales del grupo. Por añadidura intentarás cumplir con el objetivo del grupo en lo que a distancia y tiempo de deporte se refiere. Esta capacidad de adquirir y respetar los compromisos con el grupo servirá para aumentar tu autodisciplina en otras actividades de tu vida personal y profesional.

Combate el aburrimiento y sedentarismo

No todos los días tenemos las mismas ganas y dosis de energía para practicar deporte. Siendo sincer*s, cuántas veces nos hemos quedado en el sofá por no tener con quien salir a practicar deporte, ya sea caminar, correr, ciclismo, senderismo, etc. Unirse a un grupo nos motivará y empujará a ponernos la ropa deportiva urbana para salir al encuentro de nuestr*s compis. Tus compañer*s te animarán a que salgas a practicar deporte con ell*s.

Practicar una actividad física en soledad requiere una pequeña dosis extra de motivación, que no sería necesaria si la practicáramos en compañía. En la fase de iniciación, si no hay motivación suficiente, el factor aburrimiento suele ser la principal causa de abandono en un 45 % de los casos. Digamos que el grado en el que dicha actividad te guste ha de ser mayor que si la practicaras en grupo.