Existen actividades deportivas que implican contacto, agarres y presión corporal. En otras es necesario que tu entrenador/a te corrija posturas tocando ciertas partes de tu cuerpo. Circunstancias cotidianas del deporte: naturalidad compartiendo cuerpos desnudos en vestuarios y duchas, júbilo de la victoria final o de momentos puntuales durante la práctica del deporte y un sinfín de posibilidades nos sumergen en situaciones de contacto (abrazos, palmaditas, etc.) que hemos de saber gestionar.

No hay que reprimir las emociones deportivas pero hay de diferenciar cuándo se salen del rango del deporte. Si no lo haces se estarán aprovechando de ti.

Cuando ya tienes cierta edad, eres conocedora de las diferentes situaciones y sus significados independientemente del grado del roce. Sabes cuando ha sido involuntario o no.

Con respecto a los menores la cosa cambia, te recomendamos leas nuestro post Acosadores de Menores en el Deporte:

No vamos a hacer hincapié en los numerosos estudios de distintas federaciones deportivas internacionales o en las publicaciones del Runner’s World, donde queda claro el abrumador porcentaje de mujeres deportistas que han sido víctimas de acoso sexual en algún momento de su vida mientras practicaban actividades deportivas.

El temor a que te encuentres en una situación de acoso ocasiona intranquilidad e incluso a veces cuadros de ansiedad.

Si practicando cualquier actividad deportiva necesitas tener contacto físico con otras personas, tu experiencia te indicará si la otra persona se comporta correctamente, si roza la línea o llega a sobrepasarla.

Las expresiones, los gestos, las reacciones inmediatamente posteriores son primordiales para saber lo que está ocurriendo, si simplemente ha sido algo fortuito del desarrollo de la actividad deportiva que estás practicando o ha habido voluntariedad.

Es muy importante que captes todo lo posible en un periodo de tiempo muy corto. Los más importantes son los 5 segundos después de haber ocurrido el hecho irregular. Después, dependiendo de la habilidad de la otra persona, la situación podrá ser fingida y te podrá confundir.

Lo principal es que te muestres siempre natural pero contundente, que no demuestres miedo ni debilidad. Aunque seas una mujer tímida, introvertida e incluso suponga para ti un esfuerzo el hecho de recriminar a otra persona, supérate y hazlo.

Como hemos dicho en alguno de nuestros posts, la solución no es cambiar tu vestuario deportivo para intentar llamar menos la atención. El deporte es para disfrutar. Vístete con tu indumentaria deportiva favorita y adecuada para la actividad que vayas a realizar. No reserves tu mejor sujetador deportivo con relleno para eventos especiales ya que la ropa, si es cómoda y de calidad, supone una motivación añadida para el deporte.

Ponte en tu sitio y explica de un modo claro y con señales visuales coherentes el fondo de tu mensaje. Si alguien te roza el pecho, culo o ingle surgen dudas de intencionalidad o suceso fortuito por falta de coordinación en vuestros movimientos. La intensidad, presión y prolongación del roce ya deberían ser indicativos conforme al ejercicio que estés realizando, es decir, si estáis practicando un ejercicio en el que los movimientos son rápidos y el roce es lento, es bastante probable que haya sido intencionado. Si el ejercicio es de movimiento lento es mucho más difícil equivocarse ya que hay más tiempo para corregir distancias y cualquier roce podría ser intencionado.

  1. Si el tocamiento no deja lugar a dudas y ha sido deliberado, la respuesta ha de ser más contundente que educada y no volverás a practicar actividades conjuntas con esa persona por mucho que te jure que lo siente y que no volverá a suceder
  2. Si las posibilidades de que haya sido intencionado son altas, tu mensaje ha de ser contundente y educado. Algo así: hemos de coordinarnos mejor para que no se vuelva a repetir esta situación. Estoy aquí para disfrutar del deporte y eres un gran compañero deportivo. Procura extremar precauciones y no volver a tocarme de ese modo porque de lo contrario no podremos seguir practicando juntos esta actividad. La expresión de tu cara ha de ser seria y confiada, coherente con tu mensaje. Olvídate de la sonrisa. La educación no es dar los buenos días con una sonrisa en la boca sino darlos de modo sentido deseando de verdad que se tenga un buen día, y esto no se ve, sencillamente se siente. La educación es el respeto a los demás. Si te tocan es que no te respetan. Resulta igual de desagradable que te dediquen una sonrisa o un gesto grosero mientras te tocan sin que tú lo desees. El hecho es el mismo, sólo cambia la táctica de quien lo hace.
  3. Si tienes dudas pero eres consciente de que ha habido posibilidades de intencionalidad, te recomendamos que actúes según haya sido una primera o segunda vez. Si es primera vez, te lo grabas a fuego lento en tu mente y continúas con el ejercicio pero que se te note que tu expresión facial ha cambiado y ya no es de relajación. Si es la segunda vez, la mejor opción es dedicar una mirada seria y contundente inmediatamente de haberse producido el roce. No esperes a acabar el ejercicio completo ya que si hay intención y la persona es acosadora, lo tomará como vulnerabilidad y posibilidad de seguir adelante paulatinamente en el futuro.

Los acosadores estudian los puntos débiles de todas sus víctimas. Es a lo que se dedican. Si continúas practicando deporte con alguien que no te respeta, es seguro que todo lo malo irá a más.

Si no tienes a nadie más con quien practicar ese deporte, no lo dudes ni un instante, deja de practicarlo hasta que encuentres otra persona que se comporte adecuadamente. Si sigues con esa persona por tu amor al deporte arruinarás tu vida. Siempre encontrarás a alguien con quien practicar esa actividad y en el hipotético caso de que no encuentres a nadie, tendrás que ser creativa con tus ejercicios e introducir las modificaciones necesarias para practicar ese deporte tú sola.

Si para practicar tu deporte es indispensable que haya otra persona y ésta te acosa, deja ese deporte en suspenso hasta que encuentres a la persona adecuada. Elige mientras tanto otra actividad deportiva que te guste, lo más parecida a la que practicabas para seguir obteniendo los mismos resultados en el desarrollo de las distintas partes de tu cuerpo.

Resumiendo las ideas globales principales:

El deporte es para que disfrutes y obtengas un montón de beneficios personales.

Insistimos en que te vistas con la indumentaria que más te motive. Unas mallas deportivas de calidad y que tengan un diseño bonito son una motivación extra para practicar deporte. Lo mismo sucede con el resto de prendas deportivas. Modificar tu vestuario deportivo no es la solución para cambiar la vergonzosa situación de riesgo por acoso.

Ten siempre presente que es la sociedad en general y los hombres en particular los que han de cambiar.

Nunca dejes de ser realista pensando que a ti no te pasará. Revertir una cultura machista no se consigue de la noche a la mañana.

Mientras va cambiando la sociedad, sé cauta y previsora. Antes de salir avisa a personas de confianza y responsables, es decir, no confíes tu vigilancia externa a alguien cuyo grado de compromiso te genere dudas, bien porque sea una persona poco responsable en general o porque normalmente no se implique al 100% en sus tareas.

Intenta salir en grupo con otras amigas es más gratificante, aunque te pedimos que lo hagas porque tú te sentirás más confiada y relajada, lo que significa que disfrutarás plenamente de tu actividad.