APRENDER A QUERERME. ACEPTACIÓN PERSONAL

Queremos empezar transmitiendo algo básico y que a menudo olvidamos. Da igual que nuestra constitución sea normal, delgada u obesa. Lo que no da igual es nuestro modo de vernos, es decir, tenemos una parte visible física y otra invisible subyacente que conforma nuestra personalidad. Esta última será la que marque nuestra actitud y modo de afrontar los diferentes acontecimientos que vayan surgiendo en nuestras vidas.

Has de empezar por quererte a ti misma, tal cual eres con tus virtudes y defectos. Todas no tenemos el mismo metabolismo, la misma genética ni el mismo tiempo para practicar deporte. Si alguien tiene un cuerpo 10, genial, pero cada persona es un mundo y no debemos obsesionarnos con querer parecernos a las demás. La obsesión es enemigo de la relajación, armonía y salud.

Como hemos dicho en uno de nuestros consejos semanales en Instagram “quiérete tal como eres porque eres única”. No importa si tus curvas están más o menos definidas.

INICIACIÓN DEPORTIVA

Un factor determinante en nuestra voluntad será la motivación generada por la actividad deportiva que vamos a realizar.

A su vez, la motivación estará directamente relacionada con las compensaciones que tenemos pensado obtener practicando dicha actividad deportiva. La motivación hará que nuestra predisposición sea constructiva, apartando obstáculos para disponer del tiempo necesario para hacer deporte. Si la motivación es baja o nula, dejaremos que los obstáculos permanezcan e incluiremos otros nuevos, de tal modo que llegaremos siempre a la misma respuesta: hoy no tengo tiempo, mañana empiezo.

Tendemos a monetizarlo todo. Si estuviéramos seguras de que practicando deporte 3 horas al día durante 5 días a la semana, conseguiríamos 3.000 € al mes, dejaríamos de leer el post y nos pondríamos a practicar deporte ya mismo.

Siempre que emprendemos un proyecto nuevo es importante saber lo que vamos a obtener una vez realizado. Así entenderemos que nuestro esfuerzo será compensado con creces. Con el deporte ocurre lo mismo, las preguntas que tenemos que hacernos son

1 ¿Qué queremos conseguir? La respuesta a esta pregunta te guiará en la actividad deportiva a elegir.

2 ¿Qué nos va a aportar?  Te recomendamos leas nuestro post Beneficios y Compensaciones del Deporte.

AUTOEVALUACIÓN PARA SABER QUÉ ME GUSTA

Si quieres evitar fracasos innecesarios, empieza por conocerte a ti misma. Nuestros primeros consejos son:

Autoevalúate. Durante una semana dedica tan solo unos minutos al día a analizarte desde el punto de vida personal. Relájate y siéntate con tu vaso de agua o bebida favorita. Piensa en todo aquello que te gusta y que esté relacionado con el deporte, desde salir a pasear, sacar a tu perro, senderismo, correr, pádel, natación, ciclismo, etc.

Después evalúa las posibilidades de tu lugar de residencia, es decir, orografía, infraestructuras deportivas indoor y outdoor, seguridad zonal si te gusta el deporte outdoor, costes para la práctica de dicha actividad: ropa deportiva, matrícula en centro deportivo y desplazamiento al lugar. Evalúa si vas a hacer deporte tú sola o necesitas compañía que te sirva de impulso diario.

Si lo que en realidad te gusta no lo consideras deporte, puede que estés equivocada y siempre podrás esforzarte para convertirlo en tu deporte favorito. Por ejemplo, pasear a tu mascota. Puedes dar un paseo normal o aprovechar para correr, no solo tirarle la pelota sino intentar cogerla antes que tu perro. Se trata de interactuar más. Tu mascota lo agradecerá y tú estarás haciendo ejercicio de modo placenterlo.

Probar una actividad y abandonarla no significa que no te guste el deporte o que no seas capaz de practicarlo. Sé tolerante contigo misma y vete probando actividades.

Ten en cuenta que, si eres reticente a empezar a hacer algo nuevo, aparta todos los obstáculos posibles para que tus disculpas se disipen por sí solas.

QUÉ DEPORTE PRACTICAR

Una vez estudiadas tus posibilidades, tendrás en mente 2 ó 3 actividades como mucho. Aquí te encontrarás con el dilema de dar prioridad a tu pasión por esa actividad o al coste y tiempo necesarios para realizarla.

Si estás dudando entre una u otra actividad por motivos de seguridad personal, elige siempre la más segura aunque te guste un poquito menos que la otra. Si la única actividad que te apasiona has de realizarla en una zona poco segura, lo primero es tu integridad personal. Olvídate de practicarla hasta que no tengas un escenario seguro.

También es muy importante el tiempo de desplazamiento y la ruta que has de tomar para llegar a destino. Si vas a emplear más tiempo en el trayecto de ida y vuelta que el que dedicarás a tu actividad deportiva, te aconsejamos que replantees tu elección o lugar donde realizarla. Esto solo sería aconsejable para un día esporádico en el que te desplaces para disfrutar o visitar un lugar a desmano y aproveches para hacer deporte.

Lo bueno sería que tu actividad deportiva no supusiera cambios drásticos en tu agenda ni pérdida de tiempo en desplazamiento, de este modo la podrás integrar fácilmente en tu vida sin impedimentos extraordinarios que solucionar.

Una de las compensaciones más gratificantes del deporte es la interacción social. Es bueno relacionarse con otras personas de ámbitos, costumbres y vidas totalmente diferentes unidas por un nexo común, la actividad deportiva a realizar.

EXIGENCIA DEPORTIVA

Estará condicionada por la edad, madurez mental y aspiraciones personales.

Nuestras metas han de ser reales y factibles. No podemos imponernos metas demasiado ambiciosas porque implicará el abandono de la actividad deportiva por falta de resultados. Nuestro objetivo inicial ha de ser la constancia, el hábito de practicar deporte.

Este es uno de los principales motivos de abandono en personas que comienzan a hacer deporte. La mayoría abandonan en un periodo de tiempo muy corto por falta de resultados, o al menos eso es lo que creen. La verdadera razón es haberse impuesto resultados inalcanzables para un periodo de tiempo tan corto. Hemos de conocer realmente nuestro estado de forma en el momento de empezar a practicar deporte y por ende la posibilidad real de nuestro progreso.

No debemos ver el deporte como una herramienta para llamar la atención sobre nuestro físico sino como un medio para sentirnos bien con nosotras mismas. Al margen de tus exigencias personales, desde un punto de vista de un cuerpo llamativo, lo realmente importante es mantenerte dentro de tu índice de masa corporal adecuado.

Olvídate de competir. De modo inconsciente tendemos a compararnos con el resto. No importa si llegas más tarde, te cansas primero o no puedes seguir el ritmo de las demás. Vete al tuyo, ya irás mejorando poco a poco. No tienes que demostrar nada a nadie. Con el tiempo tendrás la oportunidad de ir conociendo tus límites deportivos y competir sanamente (sin rencillas) con tus compañeras de actividades. Es muy importante que tu espíritu competitivo esté liderado por la diversión y no por la obsesión ya que esto te arrastraría a un terreno pernicioso.