La mayoría de las deportistas son partidarias de llevar ropa interior debajo de las mallas deportivas, pero existe un número importante que prefieren no llevarla. Desde aquí intentaremos despejar todas vuestras dudas para que toméis la decisión que mejor se adapte a vuestras necesidades.

Hemos consultado a profesionales en ginecología y dermatología para traerte información fidedigna. La decisión final es tuya.

Desde el punto de vista biológico tanto bacterias como hongos encuentran su paraíso en lugares cálidos y húmedos. En consecuencia, cualquier humedad adicional en la zona vaginal puede favorecer las infecciones por hongos o vaginosis bacteriana.

En principio si nuestra higiene y cuidado son buenos, no deberíamos tener ningún problema por no llevar ropa interior debajo de nuestra ropa deportiva. Sin embargo, existen otros riesgos añadidos que no debemos perder de vista.

Punto de vista deportivo

Toma la decisión que más comodidad de aporte.

Aunque para los hombres resulta incómodo no llevar calzoncillos y es totalmente desaconsejado en deportes de impacto, para las mujeres puede resultar más cómodo no llevar nada debajo de las mallas o leggins deportivos.

Es curioso, LOS profesionales consultados aconsejan el uso de ropa interior adecuada para la práctica del deporte. Sin embargo, LAS profesionales consultadas indican que dependerá exclusivamente de las preferencias de la deportista.

Tod@s coincidieron en que si se opta por no llevar ropa interior, es absolutamente imprescindible que la ropa deportiva sea de alta transpirabilidad, con lo cual excluyen el poliéster como posibilidad de uso. Esto lo hacen extensivo a la ropa interior, es decir, si decides usarla ha de ser altamente transpirable y con capacidad de absorción de humedad con el fin de evitar humedades prolongadas. Por tanto la ropa interior nunca ha de ser de poliéster a no ser que su transpirabilidad haya sido técnicamente mejorada. Las braguitas de algodón, aunque tienen capacidad de absorción de humedad, no la tienen de transpirabilidad. En el momento que adquieren humedad, el poro del algodón queda tapado y no transpira. Le cuesta trabajo expulsar la humedad.

Si vas a usar ropa interior de baja calidad, ya sea no transpirable o de baja transpirabilidad y de tacto poco suave, mejor que no la uses. Si tus mallas deportivas tienen las tecnicidades adecuadas estarás impidiendo que la comodidad y funcionalidad de las mallas cuiden tu zona íntima.

Es importante también usar mallas deportivas con el GSM (gramos por m2) adecuado, de este modo el tejido no será excesivamente fino, es decir, representará una barrera a las bacterias de los asientos del gimnasio.

Punto de vista estético

Una de nuestras principales preocupaciones son las miradas indiscretas continuadas, hasta el punto de que podemos perder la concentración en los ejercicios que estamos realizando. Nuestra preocupación se acentúa en clases como yoga o pilates, ya que permanecemos cierto tiempo en posturas determinadas, coincidiendo ciertas partes de nuestro cuerpo en la visual de otras personas que comparten clase con nosotras. Si no usas ropa interior y tus mallas deportivas son de bajo GSM (poco gramaje), el tejido fino contribuirá a meterse en la ingle con el consiguiente efecto visual que ello conlleva. En cualquier caso nuestro consejo es que tú te sientas cómoda y a gusto con la actividad que estés realizando. Opta por la comodidad.

Punto de vista sanitario

Desde este punto de vista aconsejamos totalmente el uso de ropa interior deportiva adecuada para la práctica del deporte.

Entrar en contacto con herramientas y aparatos constantemente usados implica precaución. Teniendo en cuenta que será nuestra zona íntima la que entrará en contacto indirecto con los mismos, las precauciones han de ser máximas.

La ropa deportiva, dependiendo de tu postura corporal, se va a estirar o encoger. Al estirarse, el punto del tejido se dilata y por ende la barrera protectora que representa el tejido disminuye. La continuidad de superficie y grosor cambian.

Las bacterias son tan diminutas que necesitas un buen microscopio para verlas. Queremos decir con esto que, aunque un asiento parezca limpio a simple vista, no significa que sea higiénico. Pueden existir muchas bacterias en él, aunque para tu tranquilidad te recomendamos leas nuestro post bacterias en lugares públicos.

La ropa interior deportiva es otra barrera de protección. Será más difícil que una bacteria pase la barrera de tus mallas deportivas y la de tu ropa interior.

Precauciones si no usas ropa interior

No sentarte inmediatamente en un aparato que acaba de ser usado. Ya sé, tienes un tiempo planificado para tu sesión de ejercicios. Si introduces nuevos tiempos de espera, impedirá que realices todo lo que habías programado. Tu salud es lo primero.

Después de la sesión deportiva, independientemente de que uses o no ropa interior, vete directa a la ducha. Si la humedad se queda en la zona vaginal aumenta el riesgo de infecciones por hongos. De nuevo insistimos en la importancia de usar ropa deportiva y ropa interior de calidad, acordes a la actividad que vayas a realizar.

El lavado inmediato de la ropa después de su uso es imprescindible, sobre todo si está confeccionada en poliéster y no tiene tratamiento antibacteriano. La ropa deportiva Lively Woman, debido a sus tecnicidades y composición, poliamida, tiene la ventaja de poder ser usada varias veces antes de lavarla. Eres tú quien mejor sabe cuándo lavar tu ropa deportiva. El respeto a tus compañeras de gimnasio ha de primar por encima de todo lo demás: coste, tiempo, etc.